Fundación Pioneros para la prevención y atención de las dificultades psicosociales

Aguilar de Río Alhama, verano 2011

La huella de Contrebia Leucade

Contrebia Leucade, que significa pueblo o ciudad blanca, es uno de los asentamientos de población más antiguos de La Rioja. Situado entre dos pequeños cerros en la margen derecha del río Alhama, cerca de Inestrillas y Aguilar del Río Alhama, es también uno de los más espectaculares yacimientos arqueológicos de la Península y el más significativo a la hora de comprender el grado de desarrollo técnico y la capacidad de organización de los celtíberos. Recorriendo la ciudad blanca se puede conocer de cerca una cultura que se asentó en tierras riojanas en el milenio anterior de nuestra era y que dejó una huella en piedra de su legado histórico.

Hace unos meses Fundación Caja Rioja se puso en contacto con Fundación Pioneros para proponer que los alumnos del Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) del módulo Actividades auxiliares en viveros, parques y jardines realizaran parte del mantenimiento y limpieza del asentamiento. Los alumnos de Pioneros han recibido durante este curso la preparación necesaria para enfrentarse a un trabajo de estas características: manejo de maquinaria, identificación de malas hierbas, limpieza y mantenimiento de terrenos, orden y constancia en el trabajo diario.

Tanto los alumnos como los educadores de Pioneros se sintieron seguros de realizar de forma correcta este encargo, a pesar de ser una novedad para todos. “Todo un reto, comentó Eduardo Aguirre, educador de Pioneros, un trabajo de extremo cuidado a la hora de usar las herramientas ya que se pueden dañar piedras o restos de más de 6.000 años de antigüedad”.

Un reto que ha superado las expectativas de todos. Los alumnos han aprendido la importancia histórica y arqueológica de este lugar, por lo que ponen gran cuidado en las tareas que desempeñan, como la limpieza de la zona y el uso de herramientas. Para los educadores de Pioneros realizar este trabajo significó poner en práctica todo lo aprendido durante el curso en el vivero y en los terrenos cedidos por los Padres Franciscanos.

José Antonio Hernández, jefe del equipo de arqueólogos de Contrebia Leucade hizo una valoración muy positiva de este trabajo que “establece y consolida una colaboración que permite a Fundación Pioneros conseguir los objetivos que se propone, a través del desarrollo de sus actividades formativas”.

Los jóvenes aprendices de jardinería comentaron que “les gustó mucho este trabajo”, estar al aire libre y, sobre todo trabajar en un paraje privilegiado. Este primer año los trabajos de colaboración han consistido en la limpieza, adecuación y puesta a punto de los recorridos establecidos por el interior de las ruinas y de los elementos descubiertos en los trabajos arqueológicos.

Los alumnos de Pioneros y sus educadores se desplazaron de lunes a jueves Contrebia para realizar esta colaboración, que comenzó en mayo y que se mantuvo hasta el 8 de julio. Las horas pasadas en el yacimiento fueron consideradas prácticas del PCPI de jardinería y en total hicieron 150.

José Antonio Hernández destacó que “el privilegiado espacio en que se desarrollan estas actividades debe contribuir en la mejor formación de los alumnos de Pioneros, enseñándoles a valorar y respetar el patrimonio cultural”.